A
mí el 2013 me ha demostrado que después de la tormenta siempre llega la
calma, y que cuando algo acaba, empieza algo mejor. Que no hay mal que
por bien no venga, y que al mal tiempo hay que tener siempre buena cara.
Que no importa cuanto caigas, que lo más grande es levantarse. Que nada
dura para siempre pero sí lo suficiente para que sea inolvidable. Y que
habrá gente que entrará en tu vida y se marchará cuando menos lo
esperes, pero que los de verdad estarán siempre. Un año más que se va y
otro más que llega, y espero que este sea devolviendo las ganas y la
ilusión que el 2013 se ha llevado. Adiós 2013, bienvenido 2014. ¡Feliz
año!
''Si encuentras una persona así, alguien a quien puedas abrazar, con la que puedas cerrar los ojos a todo lo demás, puedes considerarte muy afortunado. Aunque sólo dure un minuto, o un día.'' (El nombre del viento)
- Peeta, ¿por qué nunca sé cuándo tienes una pesadilla? - Ni idea. Creo que yo no grito, ni me muevo, ni nada. Simplemente me despierto paralizado de terror. - Deberías despertarme - le digo, porque yo interrumpo su sueño dos o tres veces cuando tengo una noche mala hasta que logra calmarme de nuevo. - No hace falta, mis pesadillas suelen ser sobre perderte, así que se me pasa cuando me doy cuenta de que estás a mi lado.